Año 1956, extraño accidente en casa de la familia real

El infante Alfonso muere de un disparo de pistola por su hermano Juan Carlos de Borbón

En marzo de 1956 ambos hermanos viajaron a Portugal para pasar las vacaciones de Semana Santa en compañía familiar. El extraño y lamentable suceso ocurrió el Jueves Santo en el chalé Villa Giralda, domicilio de los Borbón en Estoril. En aquella lluviosa y tranquila tarde, los hermanos jugaban con una pequeña pistola y un disparó sonó en la calma de la vivienda familiar. Todos acudieron a la habitación y encontraron a Alfonso en el suelo entre una gran mancha de sangre, mientras Juan Carlos permanecía de pie con la pistola en la mano. El padre cogió al pequeño mientras ya expiraba, moría en sus brazos. Don Juan pidió la bandera de España que tenían en un mástil para cubrir el cuerpo del infante y, lleno de rabia y dolor, se dirigió a su hijo Juan Carlos hablándole con dureza y sin reparos: «Júrame que no lo has hecho a propósito».

Además de la muerte del pequeño infante, igualmente dramáticas resultan las incoherentes versiones dadas sobre aquel suceso. Un cuidadoso análisis del contexto en que sucedieron los acontecimientos quizá nos den una explicación al accidente. Este es uno de los cientos de casos investigados por el autor y relatados en su nuevo libro, Programados para morir.

«Programados para morir» relaciona hechos con los estados físicos, anímicos y mentales de profesionales y personajes destacados, como artistas, deportistas, políticos, y otros de cierta relevancia mediática tras un estudio de cientos de casos realizado por el autor en los últimos años.

A lo largo del libro se explican detalladamente los Biorritmos, las causas que provocan estos cambios (procesos químicos internos), sus características y la forma en que afectan a nuestras facultades personales en la vida cotidiana, actividades profesionales y relaciones personales, incluyendo un sistema sintetizado de cálculo con representación gráfica (Biocalendario), que permite la visión de nuestros ciclos personales.

Estos ciclos internos de nuestro organismo se suceden durante toda la vida y suelen provocar alteraciones momentáneas en nuestras capacidades que, combinadas con otros factores, podrían desencadenar fatales consecuencias.

Porque, de una u otra manera, estamos programados para morir, aunque también para vivir más y mejor. Conocer los Biorritmos y prevenir sus cambios nos permite protegernos y ayudarnos a organizar nuestras actividades de forma mucho más eficiente.

Formato, tapa blanda, 244 páginas. Capítulos: Los Biorritmos, teoría e historia. Ciclos Físico, Emocional y Mental, El cálculo, Representación gráfica, Combinaciones de los ciclos, Días críticos, Casos de Accidentes, Suicidios, Infartos y muertes súbitas, Conclusiones, Los Biorritmos en las relaciones personales, Otros accidentes y muertes misteriosas, Programados para morir, Biocalendario, Lista de personas analizadas. El estudio incluye accidentes, suicidios, infartos y muertes súbitas de deportistas, toreros, artistas, políticos y otros personajes públicos. Fuera de estadística, como curiosidad, se analizan algunos accidentes y muertes misteriosas muy mediáticas de los últimos años. El autor es programador informático experto en estadística, escritor e investigador, que ha dedicado muchos años, paralelamente con sus actividades profesionales, al estudio del comportamiento humano y la teoría de los Biorritmos.